Nuestro intestino tiene funciones esenciales para nuestro cuerpo ya que es el lugar de absorción de los nutrientes imprescindibles para la vida y el posible lugar de paso de patógenos y endotoxinas. Se comporta como un filtro gigante que, a pesar de sus 6 a 8 metros de largo, tiene muchos repliegues (divertículos y vellosidades de las células epiteliales) que ofrecen una superficie muy amplia de unos 500 metros cuadrados, que separa el interior de nuestro cuerpo del exterior. Esto permite la normal absorción de nutrientes y la defensa por el sistema inmunitario contra posibles antígenos.

La permeabilidad describe la facilidad de pasar la barrera intestinal por ciertas substancias. El paso de moléculas se realiza a través de las células o entre las células, controlado por uniones intercelulares, entre la cuales encontramos las llamadas “tight junctions”, que tienen un papel clave en los sistemas de filtro e intervienen en los problemas de permeabilidad. Cuando funcionan bien, dejan pasar únicamente moléculas muy pequeñas, de tamaño inferior al de las proteínas.

¿Cómo se evalúa la permeabilidad intestinal y en qué enfermedades interviene?

Si las “tight junctions” no hacen bien su trabajo, pueden pasar entonces proteínas alimentarias, endoxinas y bacterias que van a estimular nuestro sistema inmunitario y provocar enfermedades inflamatorias crónicas. La zonulina es una proteína segregada por las células del epitelio intestinal ante determinados estímulos exógenos o endógenos, uniéndose a receptores de estas complejas “tight junctions” entre las células del intestino. Se comporta como una llave que abre y cierra las uniones intercelulares para la absorción; está implicada en la respuesta de la inmunidad innata del intestino y es el marcador en numerosas enfermedades:

  • En diabetes tipo 1, los estudios demuestran que casi la mitad de la población estudiada tiene niveles elevados de zonulina: se ha sugerido que la reacción inmunitaria de destrucción de las células beta del páncreas, productivas de insulina, es el resultado de una permeabilidad intestinal que permite el paso de ciertas substancias.

En unos estudios sobre animales, se ha demostrado la aparición de la permeabilidad intestinal previamente a la aparición de la enfermedad.

  • En enfermedades relacionadas con una inflamación crónica del intestino como Crohn o Síndrome del intestino irritable, también se ha observado una permeabilidad aumentada.
  • La permeabilidad intestinal es superior en la enfermedad celiaca, caracterizada por una severa sensibilidad al gluten.
  • El Psoriasis es una enfermedad autoinmune que causa una inflamación en la piel. Es debido al paso de proteínas por la barrera intestinal que provocan la reacción inmunitaria y revelan claramente la relación entre permeabilidad intestinal y la enfermedad.
  • En la esclerosis múltiple, otra enfermedad autoinmune, también se pone en evidencia la aparición precoz de una permeabilidad intestinal, por aumento de las cantidades de zonulina. Está demostrado que una dieta estricta y que respeta el equilibrio de la microbiota intestinal mejora la permeabilidad y los síntomas.
  • Las alergias alimentarias están relacionadas con las proteínas de los alimentos, que se comportan como antígenos al pasar la barrera intestinal: hemos visto antes que el filtro debería dejar pasar moléculas de tamaño inferior al de las proteínas: una permeabilidad intestinal podría entonces ser responsable de la aparición de alergias.

La permeabilidad intestinal parece estar presente en todas las enfermedades modernas pero todavía se necesitan más estudios para demostrar si es la causa de la aparición de estas enfermedades o una consecuencia, aunque varios estudios ya demuestran que está presente previamente a la aparición de ciertas enfermedades.

Diagnosticar la permeabilidad es diagnosticar una disbiosis en la microbiota

Lo más común para detectar una permeabilidad intestinal es la medida en la sangre de la zonulina, como hemos visto anteriormente, al ser el mejor marcador de permeabilidad. También se pueden realizar test de alergias alimentarias por detección de anticuerpos igG específicos frente a proteínas concretas de alimentos, análisis de heces y análisis de deficiencias de vitaminas y minerales.

Las microbiota intestinal es la primera barrera del intestino que protege de moléculas tóxicas y patógenos. Tiene una función protectora, inmunomoduladora, ya que el 80% del sistema inunitario está en nuestro intestino, y muconutritiva. Si se observa una disbiosis, es decir, un desequilibrio en la población de la flora intestinal, es muy probable que la microbiota no pueda hacer bien su trabajo y que moléculas patógenas alcancen las células del epitelio y desregulen el funcionamiento de las “tight junctions”, dejando abrirse los canales a moléculas mas grandes.  En realidad, podemos decir que el diagnóstico de permeabilidad intestinal nos da una información muy importante sobre el estado de la microbiota, y repararla significa reequilibrar la flora.

Reequilibrar nuestra microbiota intestinal podría ser la clave

El buen funcionamiento de la barrera intestinal y la reparación de la permeabilidad pasan por el cuidado de la microbiota intestinal. Para ello, el primer paso es empezar con un cambio en la alimentación, como vimos en el artículo ¿Qué es la microbiota intestinal y por qué la debemos cuidar?:

  • Evitar los carbohidratos refinados, la comida procesada en general
  • Aumentar el consumo de fibras, es decir de verduras y frutas, que deberían ser la base de nuestra alimentación
  • Aumentar el consumo de alimentos fermentados
  • Evitar antibióticos no necesarios y medicamentos antiinflamatorios.
  • Algunos complementos alimentarios ayudan a mejorar la permeabilidad intestinal:

La L-glutamina ayuda a mejorar la calidad de la mucosa intestinal para mejorar la permeabilidad: es una fuente de energía para las células de la mucosa, que mejoran su función y estructura (es requerida para la secreción de imunoglobulina A en el intestino).

La curcumina presente en la cúrcuma tiene la capacidad entrar en interacción con moléculas involucradas en los procesos de inflamación y estrés oxidativos relacionados con la apertura de las “tight junctions”.

Si se detecta una permeabilidad o disbiosis severa en las heces, (y se observan siempre en enfermedades inflamatorias crónicas) lo más eficiente es, además de los consejos mencionados anteriormente, recurrir a una terapia microbiológica: es un tratamiento probiótico de larga tradición, aunque novedoso en la medicina moderna, tanto en su estudio, investigación, como en su aplicación clínica. Se emplean bacterias saprofitas (Lactobacilos, Bifidobacterias, Escherichia coli, Enterococcus faecalis) con una estabilidad y seguridad garantizadas para restablecer los mecanismos del equilibrio de la microbiota a largo plazo, repoblando bacterias y entrenando el sistema inmune.

La carga genética con la que nacemos, es un magnífico piano. La microbiota es quien toca sus teclas ordenadamente, interpretando una bonita música (salud), o si está desordenada, produciendo un sonido desastroso (enfermedades…)”

Alessio Fasano, gastroenterologo pediatra, Massachusetts General Hospital Investigator.

 

Fuentes y referencia:

Enfermedades inflamatorias cronicas y permeabilidad:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4266989/

Diabetes tipo 1: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10198339/; https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21382153/; https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19122519

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16644703/

Crohn: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/3777713/; https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22731729

Sindrome del intestino irritable:https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17593135 ; https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15606393/

Enfermedad celiaca: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1856434/; https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16099460

Psoriasis: https://www.naturalmedicinejournal.com/journal/2010-03/nutritional-protocol-treatment-intestinal-permeability-defects-and-related)

Esclerosis multiple: http://www.plosone.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0106335

Alergias alimentarias: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16880015/; https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/7817543/

Presencia de permeabilidad previa a cierta enfermedades: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10198339/; https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3758766/; https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/1906829/

Efecto de los antiinflamatorios sobre las tight junctions: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19148789

L-glutamina y curcumina en la mejora de la permeabilidad: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19148789; http://www.jbc.org/content/270/42/24995.full; https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12676044

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