La variedad de beneficios que ofrece el carbón vegetal activado y su modo de utilización no son muy conocidos, ni forman parte de la rutina medicinal. Sin embargo, es un complemento alimentario que parece tener numerosas propiedades defendidas en muchos estudios, y que quizás podría ser útil en estas fechas navideñas.

El interés por el carbón activado y los estudios para demostrar sus ventajas no son nada nuevo.

El uso del carbón no es nada nuevo, se han encontrado pruebas de su utilización en el papiro de Erbers (1500 antes de J.C.), donde se menciona el polvo de carbón para purificar el agua y como tratamiento para problemas intestinales. Archivos de Hipócrita del 400 antes de J.C. dan información sobre el uso del carbón en el tratamiento de la epilepsia o de los vértigos.

En la literatura se cuenta que, en 1852, un farmacólogo francés, Pierre-Flerus Touéry, demostró las virtudes del carbón para neutralizar venenos y toxinas delante de la Academia Francesa de Medicina ingiriendo 1g de estricnina, es decir, 10 veces la dosis mortal. Este veneno fulmina un ser humano en 10 minutos con convulsiones incontrolables y paro respiratorio. Sin embargo, Touery dijo no sufrir ninguna molestia, neutralizando completamente los efectos de la toxina ingerida con polvo de carbón. No se encuentra ninguna prueba clara de este experimento, pero sí de sus trabajos sobre el efecto del carbón vegetal sobre el veneno con ratas.

¿Cómo se obtiene y cómo funciona?

El carbón activado se obtiene a partir de toda materia vegetal rica en carbono, como cáscara de nuez, madera o coco. También se puede obtener a partir de huesos de animales, pero es menos común y el proceso es diferente.

Se obtiene en 2 etapas: una primera carbonización a fuerte temperatura (600°-900° C) de forma anaeróbica (sin aire) para crear las primeras porosidades volatilizando otros elementos. La segunda etapa de activación consiste en aumentar el poder adsorbente (el poder que atrae y retiene en su superficie moléculas de otro cuerpo), eliminando restos de moléculas que obstruyen los poros, de forma física con vapores de aire y agua a muy alta temperatura y presión, o de forma química con ácido fosfórico que permite obtener unos poros un poco más grandes. La textura porosa es lo que le diferencia del carbón usado para las barbacoas.

Estas porosidades le confieren propiedades de absorción importantes ya que, al tener una carga eléctrica negativa, le permite fijar a su superficie toda molécula activa cargada positivamente, como toxinas, gases o bacterias: 1g de sustancia tiene una superficie de adsorción de entre 400 y 2500 m². Puede absorber hasta 100 veces su volumen en gas carbónico.  El carbón no es absorbido por el sistema digestivo, es totalmente excretado, junto con las substancias fijadas.

El carbón activado se utiliza en la composición de los filtros

Hoy en dia el efecto desintoxicante del carbón es reconocido en numerosas publicaciones científicas y su uso como agente de descontaminación se ha popularizado. Se utiliza en los filtros de depuración de agua, para neutralizar pesticidas (20% del mercado mundial), en industrias que manipulan productos tóxicos, en hospitales para la filtración del aire en los quirófanos; en la descafeinización del café, en máscaras de gases, en filtros de cigarrillos…

Son necesarios más estudios en cuanto a la filtración de bacterias.

Es un potente desintoxicante para el intestino

Gracias a sus propiedades para fijar las toxinas, el carbón activado presenta una variedad de usos medicinales.

Forma parte de la lista de medicamentos esenciales publicada por la Organización Mundial de la Salud y se suele usar en hospital en casos de emergencia para reducir los efectos de intoxicación por medicamentos, drogas, metales pesados, algunas substancias radioactivas, toxinas bacterianas (difteria, tétanos, botulismo, …), micotoxinas, hormonas, etc. Sin embargo, para que sea eficaz no deben haber pasado más de 2h después de la intoxicación, es decir, la ingesta de sobredosis, y en todo caso, una consulta médica rápida es necesaria…

Como complemento alimentario de rutina, se suele usar principalmente en casos de aerofagia, flatulencias, diarrea, dolores de estómago. Es una forma de drenaje para “limpiar” los intestinos de todas las moléculas dañinas (pesticidas, aditivos, antibióticos, endotoxinas) que encontramos en la alimentación procesada moderna, protegiendo la microbiota y permeabilidad intestinal.

Podría ayudar a reducir el trabajo de filtración de los riñones

Según varios estudios, el carbón activado tendría la posibilidad de fijar la urea y otras toxinas reduciendo así el trabajo de los riñones y podría ser beneficioso en casos de enfermedades crónicas de riñones.

Podría reducir el colesterol malo y aumentar el bueno

Algunos estudios demuestran que el carbón fija el colesterol consumido y el colesterol presente en la bilis, reduciendo la cantidad de colesterol total y del colesterol LDL (el « malo »), y aumentando el HDL (el « bueno »)

Cómo tomarlo

El carbón activado se encuentra en herbolarios, tiendas ecológicas, farmacias, internet. Lo más eficaz es tomarlo en forma de polvo mezclado con agua, superando la primera aprehensión del color negro que deja en la boca, ya que no tiene ni olor ni sabor (se puede tomar con pajita para evitar mancharse la boca y los dientes). Se vende también en cápsulas, pero la dosis es insuficiente.

Para un drenaje se recomienda tomarlo lejos de las comidas para evitar la absorción de nutrientes y sobre todo lejos de la toma de cualquier medicamento o contraceptivo (mínimo 3 horas).  La posología suele ser de entre 1 y 2 cucharas soperas por día durante 15 días-1 mes para un adulto.

Hoy en día encontramos pasta de dientes hecha con carbón para quitar manchas y blanquear los dientes y mascarillas para reducir aceite y acné en la piel, pero estos últimos son anecdóticos y no están apoyados por estudios científicos que demuestren su efecto.

No se conocen efectos secundarios severos (a parte de la excreción de heces negras y posible estreñimiento en algunos casos) hasta ahora con su uso a corto plazo, pero no se recomienda en caso de problemas anatómicos del intestino o problemas crónicos de estreñimiento.

Fuentes y referencia:

Dinsley, John. CharcoalRemedies. com: the Complete Handbook of Medicinal Charcoal and Its Applications. CharcoalRemedies.com, 2005.

Pierre-Fleurus Touery

http://sphinxsai.com/CTVOL4/ct_pdf_vol_4/CT=10%20%20(859–864).pdf

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28952890

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11867980

http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/93142/1/EML_18_eng.pdf?ua=1

https://www.drugs.com/monograph/charcoal-activated.html

http://www.who.int/medicines/publications/essentialmedicines/EML_2015_FINAL_amended_NOV2015.pdf?ua=1

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/381215,  

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29186529.

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http://eujournal.org/index.php/esj/article/view/4987

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https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/2612535

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